Comer Con Conciencia

Comer con conciencia

Ayer hablamos de los errores  que más frecuentemente cometemos  cuando nos enfrentamos al problema de comer en exceso o mal comer ( http://bit.ly/1WVHvIQ) ¿Recuerdas nuestra recomendación del blog Vacaciones inteligentes, vacaciones felices (http://bit.ly/22M3qZZ)?  Te recomendábamos “ser consciente”, practicar el “mindfullnes” para vivir plenamente  todas las experiencias de la vida, y conseguir una mente despierta y creadora.  Te recuerdo este último  blog  porque esta técnica del “aquí y ahora” la podemos aplicar también en la conducta de comer.  De hecho -volviendo al artículo de ayer- resumíamos que “comer con conciencia” era la solución, porque es la mente -como en todo- la que decide qué, cuánto y cómo comemos. Sólo dando respuesta a estas preguntas (reconsideración cognitiva) podremos saber cuáles de nuestros hábitos reeducar,  y  así cambiar en salud nuestra conducta ante la comida.

No se trata sólo de disfrutar de la experiencia de comer, sino también y sobre todo de consciente y libremente decidir  comer con salud. Y esto es posible porque podemos reeducar las creencias, pensamientos y emociones que la mente tiene en torno a la comida. 

Comer, como una experiencia vital que es, genera sensaciones que nuestra mente trasforma en emociones y pensamientos que van conformando las creencias que tenemos sobre lo que es para cada uno “comer”. Aunque tú no lo sepas, tu mente cuando come lo que come y cuando come de más (o de menos) sabe por qué y para qué lo hace. Descubrir esto requiere técnicas, recursos y entrenamiento que sólo de la mano de un buen terapeuta y con un buen método podemos lograr.

Algunos estudios apuntan a que la falta de cariño, una baja autoestima, o una percepción distorsionada de la propia imagen son algunas de las causas que determinan las patologías alimentarias. No digo que no, pero lo que me dice mi propia experiencia personal y como terapeuta es que es difícil determinar qué es primero si el huevo o la gallina.

Sin embargo, lo que sí sé es que si  en la infancia la mente ha asociado la comida como un recurso de “alivio”  -que no placer- y como “solucionador” de tensiones, ansiedades, carencias, culpas, o cualquier otro conflicto,  “comer” será para nosotros un recurso válido para afrontar situaciones adversas o que nos hagan sufrir. Sin olvidar lo que nuestra cultura y educación nos han inculcado como creencia de lo que “debe ser” comer y lo que significa como experiencia, hábito o costumbre. Además de las características orgánicos y físicas propias de cada individuo (genética, enfermedades…)

En este vídeo vemos una experiencia personal de cómo aplicar de una manera sencilla la técnica mindfullness, y así dar los primeros pasos para descubrir sensaciones y pensamientos sobre determinados alimentos, y empezar a tomar conciencia y decidir “racionalmente”, desde la consciencia, lo que queremos comer y lo que no. Practica y come con conciencia porque te da la gana.

This Post Has One Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *