Hambre 1

La trampa de las dietas

He estado afirmando que hacer dieta -mejor dicho vivir a dieta-  no es la solución para resolver el problema de sobrepeso. Hoy además sostengo que es una experiencia desalentadora (resta motivación y energía)  que nos hace sufrir enormemente. y que, por tanto, no es un recurso emocional y psicológico sano. Y me atrevo a tal afirmación porque -por mi experiencia personal y profesional- he visto a muchas personas atrapadas en la trampa de las dietas.

Y digo bien “trampa” porque las dietas no hacen más que acrecentar la ansiedad y la angustia que tratamos de solventar comiendo. Al reducir la ingesta nuestra ansiedad por comer aumenta en proporción, y la angustia por privarnos de lo que nos gusta (en realidad lo que nos alivia y consuela) aparece añadiendo sufrimiento al proceso. Nos hundimos en una espiral que acaba minando la motivación y energía que necesitamos para mantener la disciplina que exige toda dieta. Y abandonamos.

Es  aseguro que muchas veces consigamos perder peso a base de este sufrimiento y con mucha fuerza de voluntad (en realidad voluntad a la fuerza). Pero precisamente por esto, es imposible mantener estos hábitos mucho tiempo y volvemos a nuestras antiguas malas costumbres recuperando los mimos kilos o más. Afirmando así la creencia de que sólo no comer es la solución. Pero lo que ha sucedido en realidad es que hemos consumido nuestra parca motivación que era perder peso. La necesidad de adelgazar nos mantenía a dieta; desparecida la necesidad (hemos adelgazado), desaparece la motivación para continuar.

Queda claro que la dieta no es el camino. Que lo que en lo que necesitamos poner nuestra energía es en cambiar nuestra conducta, generada por unas falsas creencias de la infancia en lo que supone para cada uno la experiencia de comer (alivio, consuelo, cariño, castigo…).  Y cambiar la conducta exige aprender y entrenar nuevos recursos de alivio, distintos a la comida,  y sobre todo saludables física y emocionalmente.

TENTACION

No caigas en la trampa de las dietas: La ansiedad y la angustia de privación se vencen con recursos adecuados y emocionalmente sanos.

Comer sano, ejercicio moderado y una salud emocional sana son los pilares de la felicidad y del éxito. Esto es algo muy distinto a someterse a la tiranía de las dietas milagro que todos conocemos y que muchos hemos probado alguna vez. Pero la mayoría de las personas ven en ellas el único recurso al que aferrarse, sufriendo y sobrellevando la ansiedad y la angustia que provoca la permanente privación, y sometiendo a su organismo a un estrés que mina su salud.

Si destruimos la creencia de que somos dependientes o adictos a la comida, sobre todo, a ciertos alimentos; si tomamos conciencia de que comer es un torpe recurso para resolver nuestra ansiedad; y si cambiamos la convicción de que el objetivo es adelgazar por el convencimiento de que nuestra única meta es la salud; entonces tendremos el enfoque adecuado para resolver el problema. Y las dietas dejarán de parecer el único modo de resolverlo. 

 

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